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(ca) Spaine, Regeneracion: Otro paso atrás. Crítica a la ACO (de, en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]
Date
Wed, 26 Nov 2025 08:22:24 +0200
El «democratismo» es la ilusión de que la democracia, ese sistema de
procedimientos representativos y de producción de derechos, puede y debe
regular el conjunto de la vida social. ---- Le Brise-Glacé, 1989 (1)
---- La tremenda recogida de cable que desde ciertos lugares, antes
anticapitalistas, nos está arrastrando hacia el posibilismo demócrata,
trasciende el discurso y práctica de esos colectivos y va calando en
cada unx de nosotrxs, ya que de alguna manera también lo reproducimos.
La larga resaca ya pasada de un 15M, tan efervescente y cargado de
acción como falto de consistencia teórica y estrategia; el impacto que
tuvo el propósito nacionalista e interclasista del Procés catalán,
proyectado hacia el resto del Estado; o el reflujo y aparente
estancamiento de los feminismos(2), dibujan un escenario de
desconcierto. Justo por eso se impone más que nunca la necesidad de
retomar las prácticas y discursos propios, abandonando los marcos que
nos impone la lógica electoral y de los mass media, cuya agenda ha
marcado claramente los ritmos. Recuperar nuestros propios tiempos y
fortalecer los lazos entre los colectivos y organizaciones que aún
mantienen su autonomía, para un abordaje social más amplio, es
prioritario para el presente y ante lo que se avecina. La creación de la
Fundación Acción Contra el Odio (ACO) es un ejemplo claro de esta
pérdida del norte hacia el ciudadanismo (3), tanto por lo que por sí
misma representa como por haber sido recibida de manera tan acrítica por
parte de los movimientos, probablemente como consecuencia de esa
sensación de excepcionalidad e impotencia que genera el ruido del
ascenso de la extrema derecha.
¿Antifascismo ciudadanista?
El alarmante empuje en los últimos años de la denominada "Internacional
Reaccionaria", con un siniestro payaso al mando de la mayor potencia
militar del planeta, o el multimillonario dueño de X Elon Musk haciendo
su gracieta nazi, ha hecho saltar todas las alarmas del democratismo,
que despierta así de su sueño como ideología hegemónica.
El más eficaz lubricante para el capitalismo y gestor de consensos que
es la Democracia, aunque porloquesea nunca llegase a todos los países,
avanza desde hace décadas, sin abandonar las estructuras representativas
que la definen, hacia un nuevo ciclo totalitarista, que va difuminando
esa línea que separa "el jardín de la jungla" (que diría Borrell). Así,
la mano dura necesaria para implementar la agenda neoliberal va
desplazando progresivamente a otros mecanismos más flexibles de control
social y pacificación, mostrando de manera descarnada al Estado tal cual
es en su función primigenia. Si bien es cierto que esa Internacional
Reaccionaria abandera sin tapujos este nuevo escenario en el que todo
sopla a su favor, la misma socialdemocracia que se rasga las vestiduras
ha sido pionera, escupiendo a la larga contra el viento, en la creación
de leyes y políticas en esa dirección totalitaria, como veremos más
adelante. Esta deriva punitivista encuentra uno de sus más fieles
reflejos en el impulso dado a los denominados Delitos de Opinión, y
particularmente a los que se enmarcan en los Delitos de Odio
reivindicados por la propia izquierda institucional, desde el PSOE a
Podemos. En este contexto surge ACO.
En octubre hará un año que, impulsada principalmente por CTXT, arrancó
su andadura ACO, una plataforma que se presenta como defensora de la
Democracia y cuyo objetivo es «denunciar y llevar ante la justicia a los
políticos, agitadores y opinadores de extrema derecha que llenan la
esfera pública de mentiras, difamaciones y amenazas». Así, «...se
constituye como respuesta al artículo 33.3 de la ley 15/2022»,
externalizando las funciones del Estado en el «fomento de la denuncia de
acciones de discriminación, violencia e incidentes y discursos de odio».
Sin embargo, aseguran que su intención no es «perseguir los delitos de
opinión», pero dejando claro a su vez que sus herramientas serán «las
leyes y los tribunales» ejerciendo como acusación -eso sí- «de manera
alternativa». Esta palmaria contradicción no es argumentada ni
justificada en dicho manifiesto de presentación, y tampoco concretan en
qué consistirá esa manera alternativa de abrazar el código penal como
instrumento de justicia.
No es de extrañar, pues este proyecto presentado como un llamamiento a
la ciudadanía está atravesado, desde su declaración de principios y
posterior propaganda, por medias verdades y silencios cómplices (4).
Algo tendrá que ver tanto quiénes están a la vanguardia de esta
iniciativa como buena parte de lxs compañerxs de viaje elegidxs. Pero
vayamos por partes.
Medias verdades
Para analizar el proyecto hay que partir de CTXT, como plataforma
digital de debate de la izquierda que se supone fuera del PSOE. Obligada
a mostrar una pluralidad que la justifique como tal, da cabida a la
difusión de corrientes de pensamiento rotundamente antipatriarcales como
por ejemplo el Feminismo Anti Punitivo, además de publicar sobre otras
cuestiones análisis francamente brillantes y de difícil digestión para
el sentido común normativo. Hay que reconocerlo.
Por eso, para entender el paso dado por CTXT de afiliación justamente al
Punitivismo con este lanzamiento de boomerang que es la ACO -pues
legitima permanentemente la persecución de los delitos de Opinión/Odio-
no debemos perder de vista quiénes son la mayoría de lxs fundadorxs y
redactorxs de CTXT. Algunxs son periodistas de El País y otros medios
europeos similares, o son críticxs culturales y académicxs, muchxs de
lxs cuales forman parte de la nueva intelectualidad orgánica. También
cohabitan restos del naufragio del 15M, como opinadorxs de redes y
-fundamental para contextualizar esta iniciativa- letrados y juristas
progresistas. De hecho, el presidente de honor de ACO, el tertuliano de
La Sexta y emérito del Tribunal Supremo Martín Pallín, ha sido además
presidente de la Unión Progresista de Fiscales y portavoz de Jueces para
la Democracia. Su Vicepresidente es el ex Letrado del Tribunal
Constitucional y también tertuliano Joaquín Urías, con trayectoria
política en el Altermundismo del cambio de siglo. La fundación también
es impulsada por otros medios digitales y colectivos de diversa
filiación, junto a algunas ONGs del ámbito sociata bien conocidas y
subvencionadas. De todo ello vienen las medias verdades y silencios
cómplices.
Porque es falso, y lo saben, que el progresivo endurecimiento de las
leyes y persecución política sea mérito único de las derechas o que la
aplicación "torcida" de unos Delitos de Odio, que se representan como
garantistas para las minorías, sea responsabilidad exclusiva de una
judicatura casposa y reaccionaria. De la misma manera que miran para
otro lado ante la represión al antifascismo mediante la aplicación de
esos delitos, o evitan enfrentarse al Ministerio de Interior: ¿acaso no
son las redadas y sesgos racistas policiales, o la falta de papeles, el
principal problema de las personas racializadas?
Un poco de historia y leyes
Hace ya años, autores como David Garland o Loïs Wacquant analizaron el
Populismo Punitivo, que arranca en las última décadas del siglo XX con
su epicentro en EEUU, y que se puede resumir como el fortalecimiento del
sistema policial/carcelario, la magnificación del papel de las víctimas
y el uso electoralista de la inseguridad. En el Estado español será
vanguardia el PSOE, antes que el PP, en la ejecución de estas políticas.
Más allá del Plan ZEN, el GAL y las torturas en Euskal Herria (5); la
construcción de macrocárceles y la implantación del FIES, la "Ley
Corcuera" de Seguridad Ciudadana de 1992, la redacción del Código Penal
de 1995 -siendo SuperMinistro de Interior y Justicia Juan Alberto
Belloch (antes portavoz de Jueces Para la Democracia y co-fundador de la
Asociación de Magistrados Europeos para la Democracia y las Libertades,
MEDEL)- o la política de dispersión de presxs sociales y políticxs...
fueron saltos de envergadura en materia de represión. Los posteriores
gobiernos de Aznar, Zapatero (que revalidó el FIES cambiándole el
nombre) y Rajoy ahondaron gustosamente en esta senda, como sería mejor
que recordemos todxs, ya que se suele apelar con insistencia a las leyes
del PP en ese relato de medias verdades. Las leyes orgánicas 7/2003 y
15/2003 (Aznar) aumentarán la paleta de delitos y duración de las
condenas. Durante este periodo se asentará la sobredimensión del papel
de las víctimas como parte de la estrategia, primero con AVT (Asociación
de Víctimas del Terrorismo) o el "caso de Alcàsser" y más tarde con la
utilización de los asesinatos de Marta del Castillo en Sevilla o la niña
Mariluz en Huelva, que marcarán definitivamente la pauta sensacionalista
a seguir hasta hoy. En 2015 la Ley Mordaza (Rajoy), que fue diseñada
contra los movimientos sociales y la lucha obrera coincidiendo con un
ciclo de fuerte movilización, dará plenos poderes a la policía. Seguirá
en vigor hasta nuestros días, teniendo el gobierno más progresista de la
democracia desde 2018.
Es siguiendo esta línea de endurecimiento securitario al alimón, como
podremos enmarcar con más tino qué papel cumplen los Delitos de Odio en
la criminalización de la acción y discurso de los grupos realmente
antisistema (6), que no son precisamente los fascistas sino quienes los
combaten. Un ejemplo es cómo, en la práctica, el artículo 510 del Código
Penal nos acabará persiguiendo igual que otros Delitos de Opinión, como
el de enaltecimiento del terrorismo u ofensa contra los sentimientos
religiosos.
En efecto, será la circular 7/2019 de la Fiscal General María José
Serrano Crespo (nombrada con Sánchez de presidente), que pertenece como
Pallín a la Unión Progresista de Fiscales , la que confirme el criterio
de actuación para la protección de fascistas como posibles
víctimas/sujetos pasivos: «Así una agresión a una persona de ideología
nazi, o la incitación al odio a tal colectivo, puede ser incluida en
este tipo de delitos», sentenciando y dando el visto bueno a la
persecución de lxs antifascistas. Esta circular cristalizará en la LO
6/2022, siendo Ministra de Justicia Pilar Llop Cuenca (7) jueza y
militante del PSOE, al concluir definitivamente y sin más matices la
"ideología" como figura de discriminación a proteger, aumentando las
penas de 1 a 4 años meramente a quienes: «a) (...) inciten directa o
indirectamente al odio...» o «b) (...) distribuyan, difundan o vendan
escritos».
No fue el juez Peinado, ni aquel de la Manada. Argumentar que estos
pueden ser peores además de obvio es lamentable y derrotista. En
cualquier caso, queda claro que en cuanto a represión la judicatura
progresista deja de serlo cuando tiene el poder (8).
Al ocultar esto, ACO crea una cortina de humo sobre esta represión
política, y funciona como washing del actual gobierno, al poner el foco
sólo en la ciénaga de la extrema derecha.
El silencio cómplice y el boomerang
¿Por qué sigue siendo el Estado, principal productor y reproductor de
las estructuras de desigualdad que sustentan el capitalismo, un
interlocutor privilegiado de los movimientos sociales en la última década?
Marisa Pérez Colina, 2025 (9)
La legislación sobre agravantes y Delitos de Odio arrancó en el Código
Penal de 1995, para materializarse con la modificación del 2015 y
finalmente con la reforma de 2022, antes mencionada. Como todxs sabemos,
por su dureza, arbitrariedad y espectacularidad mediática ha sido desde
entonces la principal herramienta de castigo contra el antifascismo.
Junto a la Ley Mordaza, se ha venido a sumar a otras figuras penales del
tipo atentado o desórdenes, que ya padecíamos, todas incrementadas en su
pena en las sucesivas reformas. Son innumerables los casos, y algunos
muy conocidos, como los de lxs compañerxs de Zaragoza de los que dos
acaban de ser indultados gracias a la presión social. Pero incluso las
causas que quedan archivadas representan un duro desgaste e incrementa
el impacto psicosocial de la represión.
Por eso, sabemos que es la represión, de la mano de la espectacularidad
mediática, la principal causa de desmovilización general en la calle.
Ocultarlo porque no encaja en un relato determinado es hacerse cómplice.
En este sentido, ACO lo es. Seguramente presa de sus alianzas -siendo
ese su principal problema- o porque quizá acabe siendo el motivo de su
propia existencia. Más allá de las buenas intenciones que mueven a
personas detrás de esta iniciativa, cumple la función de arrastrar hacia
el ciudadanismo el combate frente al fascismo, desactivando así su
potencial de ruptura focalizando el problema como una cuestión de
extremistas más que estructural. Podrán argumentar que no es el espacio
para la solidaridad antirrepresiva, pero entonces ¿cuál es? ¿Es un tema
marronero que no viene al caso? ¿La coyuntura impone que unxs deban
poner el cuerpo y otrxs participar del faranduleo mediático/judicial
tipo Al Rojo Vivo? La exposición televisiva tendrá sus riesgos, pero la
brecha que separa un escenario del otro es lógicamente cada vez más
honda, hasta llegar al antagonismo por la propia naturaleza del
espectáculo mediático, que siempre cumplirá la función de suplantar a la
acción directa en todo su significado. Además, más pronto que tarde,
como vemos, lleva implícita la disociación de la autodefensa y de lxs
que hasta hace poco eran compañerxs, que es una regla de oro en las
tertulias televisivas desde los años de la kale borroka (que por cierto
vuelve a estar de moda como arma arrojadiza de unxs y otrxs).
Claramente, aquellxs activistas que se mojan cara a cara a pie de calle
aquí se quedan fuera hasta ser imprescindibles en el próximo choque,
como invariablemente acaba ocurriendo. Y de nuevo otra vez quedarán
fuera. No es que la confrontación sea deseable ni el único camino, pero
todxs sabemos que es inevitable, así que debemos llevarla con sus
consecuencias en nuestra mochila, junto a otras formas de luchar más
dialogantes en el día a día de nuestros curros, barrios y escuelas. Si
no, mal vamos.
Numerosas asociaciones del ámbito LGTBI+, o colectivos racializados que
se mueven en el marco de las políticas identitarias más esencialistas,
hacen suyos sin problema los Delitos de Odio como herramienta válida
para la defensa de las identidades y personas no normativas. Separan así
sus objetivos igualitarios del sistema de explotación donde se producen
esas desigualdades que es el capitalismo y, por tanto, del orden
policial/carcelario que lo defiende. Otros colectivos aceptan con
bastantes reparos, o incluso rechazan, usar esta herramienta, pues al
tener una militancia más interseccional de clase se saben ellos mismos
en el punto de mira de esa represión. Entre estos últimos colectivos de
la universalidad insurgente (Asad Haider) es donde hay un debate extenso
desde hace tiempo y que sin duda deberá ser fructífero. La vía punitiva
nunca cambia nada para bien y eso deberíamos saberlo ya todxs. ¿Acaso
los 22 y 27 años de prisión para los que mataron de una paliza a Samuel
Luiz serán un freno para la extensión de la homofobia? Más bien han
servido para alimentar el morbo televisivo, la pornografía emocional del
dolor que nos aleja de lo racional, y fortalecer la dureza de las
condenas como vía legítima y efectiva. El goce de castigar. Cargamos con
uno de los códigos penales más duros y aún nos echamos más piedras a
nuestras espaldas.
«Durante años, la izquierda radical ha equiparado a americanos
maravillosos como Charlie a los nazis (...). Este tipo de retórica es
responsable directamente del terrorismo que hemos visto en nuestro país
hoy». Son palabras de Donald Trump (11/09/25), respecto al atentado
contra el ultra Charlie Kirk. Qué bien sintetiza el fascista mayor la
lógica que subyace en todos los delitos de opinión.
Una compañera nos defendió en un debate hace un par de años, aquí en
Sevilla, la legitimidad de los Delitos de Odio. Los reivindicó como un
éxito de las luchas por los derechos civiles de las minorías en EEUU:
una de las sociedades más judicializadas y con más abogadxs por
habitante, además del segundo país del mundo con mayor porcentaje de
población reclusa (sólo por detrás de El Salvador de Bukele), y cuyas
cárceles son el único lugar donde las minorías al fin dejan de serlo.
Suponiendo que sea así, un éxito, y lejos de pretender banalizar la
importancia de otras conquistas y el sacrificio de esas luchas civiles,
si nos llevan décadas de ventaja con esa vía punitiva ya podemos saber
cuáles son los resultados. Será por eso mismo que el Feminismo Negro
norteamericano es uno de los lugares políticos que más aportan a la
crítica anticarcelaria, eleborando análisis y prácticas desde su propia
realidad con planteamientos como el de "Compejo Industrial
Penitenciario" que formuló Angela Davis en 2016 (10), considerando la
cárcel como una extensión del régimen de explotación esclavista.
Curiosamente, en EE.UU. no se incluye la ideología en las leyes
federales de HateCrimes, como sí ocurre en Europa. Sí es así en el marco
europeo, que siempre se publicita a sí mismo como más garantista: en una
nota de julio de 2022 del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en un
ejercicio de democracia militante, metió bajo el paraguas de los
Discursos de Odio algo tan volátil como son los «discursos de amenaza al
orden democrático», y de manera más concreta a la «incitación a la
violencia y actividad terrorista», ejemplarizando y avalando el cierre
de la Roj TV en Dinamarca por difundir comunicados del PKK kurdo.
Suponiendo que estuviésemos dispuestos a asumir todo este desastre como
un "mal menor", cabe preguntarse si a medio largo plazo esta
judicialización del espacio mediático y de redes (11), conseguirá
cambiar realmente algo. Me temo que no. Más allá de la complacencia
desmovilizadora de dar un donativo o algunas victorias en los
tribunales, en el caso de ACO, remamos a la contra al justificar por
nuestra parte la persecución de los Delitos de Opinión. Para cambiar las
cosas hay que tener un análisis y una retórica propia, no comprar las
del enemigo. Como ejemplo, analicemos cómo se está abordando lo ocurrido
en Torre Pacheco.
Torre-Pacheco
Esta localidad de 40.000 habitantes es la cuarta con mayor renta per
cápita de Murcia. La economía se basa fundamentalmente en la agricultura
intensiva que posibilitó el trasvase Tajo-Segura, con fuerte
implantación de la empresa navarra de alimentación Florette y la
multinacional Syngenta, y se sustenta por la explotación de mano de obra
mayoritariamente migrante. A mediados de julio los medios se hacen eco
del robo y apaleamiento de un señor mayor por parte de un grupo de
jóvenes de piel morena, ¡ya lo tenemos!
A la par, una maraña de redes como el grupo de telegram Remigration,
donde participan las juventudes del Frente Obrero y Vox junto a los
nazis de Núcleo Nacional, o Deport Them Now (DTN), con conexiones con el
fascismo italiano, lanzan una campaña de bulos y llamamientos "a la
cacería de moros". Su intención es replicar la campaña islamófoba en
Inglaterra del verano anterior que arrancó en SouthPort, habiéndolo
intentado sin éxito con otros incidentes previos en otras localidades,
donde el color de piel del presunto agresor siempre es el nexo de unión.
Más tarde, se sumará la vedette del fascismo patrio Dani Esteve junto a
otras figuras ya habituales.
Durante los dos primeros días, de los cuatro de disturbios, serán
vecinos voxianos de la propia localidad y cercanías los que protagonicen
las cacerías, antes que grupos nazis venidos de fuera. Y serán también
lxs propixs vecinxs del barrio de San Antonio, de población
mayoritariamente magrebí y objetivo primordial de los ataques, lxs que
paulatinamente irán organizando su autodefensa ante la pasividad
policial de las primeras 48 horas. No bajarán la guardia tampoco en los
días posteriores, siendo fundamentales para desactivar la intentona, por
lo que finalmente la policía tomará militarmente el territorio. ¿Si
hubiese sido un grupo de 100 jornalerxs armadxs con palos los que se
paseaban por la ciudad durante dos días, y no vecinos fachas, hubiese
ocurrido lo mismo? Sabemos que no, y desde el minuto uno, pero es que
además dos días es mucho tiempo como para no interpretarlo como una
inacción deliberada de la Delegación de Gobierno, que depende de
Marlaska. Si bien las campañas de bulos junto con el eco de los rebuznos
racistas de la derecha actúan como fulminantes, no son la causa única ni
principal como señala ACO. Pues allí, y en otras comarcas similares de
norte a sur, lo que está racializado es un conflicto de clases donde
juega un papel primordial, para el ordenamiento y la explotación de la
mano de obra, la política migratoria de la Unión Europea de la que es
responsable el Gobierno.
Aparte, jugar como está haciendo el PSOE a salvarnos de la extrema
derecha es una vieja, sucia y torpe estrategia que tiene poco recorrido,
pues redobla la propaganda fascista que los sitúa así en el lugar de los
"antisistema", convirtiéndolos en un imán para la rabia de lxs que se
quedan fuera del ascensor social. Y lo peor, esa estrategia pasa como
vemos por reprimir nuestras luchas, porque se salen de los marcos de
representación parlamentaria y porque son las que construyen lazos de
solidaridad desde la base sin estar controladas. Por eso proyectar ahora
un frentepopulismo en este contexto es de una miopía política absoluta.
«Nadie evita la paliza por salir corriendo», dice una canción de
Barricada. Pues eso. Se acercan curvas, sin duda, pero también vivimos
un momento de resurgir de la conflictividad y ahí es donde estamos, dos
ejemplos. La lucha por la vivienda va poniendo de nuevo en el centro el
debate social de las desigualdades sociales y económicas, desplazando al
securitario del pánico moral. La solidaridad internacionalista con
Palestina y contra el genocidio NaziSionista que se está articulando
globalmente (apoteósico final de La Vuelta) deberá parar la masacre.
Pero además está rompiendo con la desmovilización, actúa como un
revulsivo frente al miedo a la migración y el otro, y lo hace sumando
horizontalmente nuevas y viejas militancias ante la imposibilidad de
mirar para otro lado.
Pablo, Sevilla, septiembre de 2025.
(1) "Materiales para una crítica de la democracia" VV.AA. 2005.
klinamen.org
(2)
https://zonaestrategia.net/la-hegemonia-de-la-clase-media-en-el-ultimo-ciclo-feminista/
Análisis crítico del Colectivo Cantoneras sobre este ciclo de movilización.
(3) La crítica al ciudadanismo ,se revitalizó en el contexto del
Altermundismo y los Foros Sociales del cambio de siglo, señalando la
función integradora y reformista de este.
(4) En la web, diseñada con claros fines recaudatorios, o en la
entrevista a su secretaria y portavoz argumentan a favor de perseguir
estos delitos de opinión y valoran la función de la fiscalía.
Portada
https://cadenaser.com/audio/1753722951958
(5) El Plan ZEN (Zona Especial Norte) fue dado a conocer en 1983, siendo
Ministro de Interior José Barrionuevo (PSOE), cuya finalidad era para
acabar con ETA y la situación insurreccional en Euskal Herria,
funcionando en la práctica como un Estado de Excepción encubierto. El
terrorismo del GAL, las torturas y una represión brutal de todos los
movimientos sociales fue su huella.
(6) Grupos Antisistema fue un término acuñado en gabinetes de prensa de
la policía, en torno a 1998/2000, con la intención de criminalizar a
colectivos que practicaban sabotajes y agitaban la calle con violencia.
Sin embargo fue bien recibido por lxs señaladxs y no cumplió su
propósito, pues generó a lo más simpatía antes que otra cosa entre las
capas de población más descontentas, siendo ese un objetivo primordial
de la propaganda por la acción.
(7) Coincide esta reforma en año y Ministra con el artículo 33.3 de la
ley 15/2022 que inspira a la ACO. El palo y la zanahoria.
(8) Aquí cabe mención especial para el pionero de los jueces estrellas
Baltasar Garzón. Aclarar que NO ESTÁ en la ACO, pese a contar con
experiencia en eso señalar "los límites de la libertad de expresión"
pues cerró el diario EGIN en 1998, perdiendo la causa 10 años después, e
instruyó otras operaciones de contrainsurgencia desde la Audiencia
Nacional. A pesar de ello está rehabilitado ya para casi toda la
izquierda española, pues se ha ganado un lugar en nuestro corazones por
su vinculación a los procesos para la reparación de la Memoria Histórica
de las dictaduras latinoamericanas.
(9) La revista de debate Cuadernos de Estrategia (VVAA) dedica este nº3
a "El Sentido Común Punitivo",de manera muy oportuna.
https://traficantes.net/libros/cuadernos-de-estrategia-n%C2%BA
(10)https://katakrak.net/cas/blog/rese-democracia-de-la-abolici-n
(11) Es curioso que desde donde antes se reivindicaban las redes
tecnológicas como sociales, anunciando un horizonte de democracia
directa, ahora perdiendo la batalla de los followers se pretenda
judicializar esas mismas redes poniéndole puertas al campo. Lo cierto es
que estas redes, como ya advertían entonces colectivos como IPOLITTA,
están siendo las mejores autopistas para la expansión del
Turbocapitalismo, la exhibición narcisista y ,consecuentemente, de las
ideas más reaccionarias.
https://tecnoeducativas.wordpress.com/wp-content/uploads/2014/05/ippolita-en-el-acuario-de-facebook.pdf
https://regeneracionlibertaria.org/2025/11/01/otro-paso-atras-critica-a-la-aco
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(de) US, BRRN: Die Forderung nach Freiheit in Revolution und Krieg: Eine Einführung in die Anarchistische Gruppe im Sudan - Von Morgan P. (ca, en, it, fr, pt, tr)[maschinelle Übersetzung]
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(de) Italy, Sicilia Libertaria #463 - Die notwendige Meerenge. (ca, en, it, pt, tr)[maschinelle Übersetzung]
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