A - I n f o s

a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **
News in all languages
Last 30 posts (Homepage) Last two weeks' posts Our archives of old posts

The last 100 posts, according to language
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Catalan_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Francais_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkurkish_ The.Supplement

The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_
First few lines of all posts of last 24 hours

Links to indexes of first few lines of all posts of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006 | of 2007 | of 2008 | of 2009 | of 2010 | of 2011 | of 2012 | of 2013 | of 2014 | of 2015 | of 2016 | of 2017 | of 2018 | of 2019 | of 2020 | of 2021 | of 2022 | of 2023 | of 2024 | of 2025

Syndication Of A-Infos - including RDF - How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups

(ca) Spaine, Regeneracion: El Partido Liberal Mexicano y el magonismo revolucionario Por LIZA (en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Mon, 3 Nov 2025 07:54:03 +0200


La labor de aunar relaciones entre el movimiento campesino de México y el movimiento obrero de los Estados Unidos con una perspectiva revolucionaria a principios del siglo XX, la abordaría de manera muy eficaz el Partido Liberal Mexicano (PLM) de los hermanos Flores Magón. ---- ¿Y los anarquistas no han renegado siempre de los partidos? No, los anarquistas hemos luchado siempre contra el poder de dominación del sistema que nos subyuga, pero jamás hemos renegado de organizarnos en torno a una plataforma, alianza, junta, partido... o las denominaciones que se quieran dar a una entidad que nos reúna a los anarquistas para pensar mejor nuestras estrategias en la lucha revolucionaria de masas.

Como ejemplo histórico de nuestra tradición organizativa en la izquierda libertaria, ese camino lo encabezaron estos hermanos Flores Magón junto a cientos de hombres y mujeres de México y con numerosas redes en los EE.UU. que escribirían las notas revolucionarias más interesantes del continente americano, y previas a revoluciones como la soviética, la espartaquista o la revolución social española.

Antecedentes ideológicos y la creación de un programa unitario y estratégico del PLM

El 28 de septiembre de 1905 en San Luis, Misuri, se fundaba la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano sobre el objetivo de articular a las fuerzas opositoras a la dictadura porfirista en México. Tiene su antecedente desde finales del siglo XIX en la tradición liberal mexicana, cuya corriente venía participando en luchas estudiantiles y sociales contra las reelecciones del dictador Porfirio Díaz. Los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, en esa estela liberal habían entrado ya en contacto con las ideas del comunismo anarquista de Piotr Kropotkin y Errico Malatesta, y habían fundado el periódico Regeneración en el año 1900, lo que les costó su encarcelamiento temporalmente.

En 1901 hubo el Primer Congreso de Clubes Liberales en la ciudad mexicana de San Luis de Potosí, del cual nace una primigenia confederación, que será duramente reprimida por el gobierno dictatorial de Porfirio Díaz, y encarcelados muchos de sus miembros. Además suprimieron el periódico Regeneración. Estos círculos liberales radicalizados y con postulados por parte de los hermanos Magón cercanos al anarquismo comunista organizado siguen siendo reprimidos al año siguiente, lo cual obliga a su exilio a Laredo, Texas, al otro lado de la frontera mexicana. Por otro lado, un grupo de liberales encabezado por Camilo Arriaga se exiliaron en San Antonio, también estado de Texas. Este en la última década del siglo XIX había protagonizado movilizaciones sociales y anticlericales, y había difundido ideas socialistas y anarquistas europeas entre la clase trabajadora mexicana, pero termina no estando de acuerdo con los Flores Magón cuando plantearon llevar esas ideas a la práctica. El grupo de Arriaga será reprimido en Texas, actuando la policía porfirista junto a las fuerzas represivas estadounidenses, mientras el grupo de los hermanos Magón marchan más al norte, a la ciudad de San Luis, en Misuri, donde sería fundado definitivamente el Partido Liberal Mexicano.


Durante casi un año, a lo largo de 1905, estuvieron teniendo discusiones profundas sobre la situación política, económica y social mexicana, e igualmente conectada a la realidad obrera estadounidense, pues la opresión de clase era común a ambos lados de la frontera, aunque el objetivo principal fuese derrocar a la dictadura porfirista. El programa fue elaborado por la convocatoria de la Junta Organizadora del PLM a través de Regeneración. Los militantes fueron haciendo llegar sus propuestas por correo, y en abril de 1906 se sometía a valoración un proyecto del programa. Finalmente el 1 de julio de 1906 se presenta un programa político con propuestas revolucionarias en ese contexto temporal particularmente como la supresión de la reelección o la supresión de la pena de muerte para cualquier preso, la educación laica y gratuita, el establecimiento de un salario mínimo, la prohibición del trabajo infantil, la expropiación de los latifundios y la reducción de las jornadas laborales.

Se presentó a través del periódico Regeneración que tuvo una tirada de 250 mil ejemplares, y se reprodujo igualmente en medio millón de pliegos distribuidos tanto en México, Estados Unidos, Europa, y algunos países de América Latina. Ese programa agrupó a centenares de organizaciones liberales y, principalmente, obreros contra la dictadura de Porfirio Díaz. Este programa del PLM incluía objetivos políticos, sociales, y también laborales y en el ámbito económico, con una finalidad estratégica revolucionaria conectando acuerdos de mínimos con una subversión completa del sistema de dominación. Igualmente, años más tarde, reconocía el propio Flores Magón, que este programa incluía puntos claramente reformistas para atraer a la organización y a la lucha al movimiento de masas. Considerado un primer paso para acercar a la revolución social, expresado de manera mucho más evidente en el Manifiesto del 23 de septiembre de 1911 con una postura abiertamente anticapitalista y socialista anarquista que traería el lema «Tierra y Libertad».

Huelga e insurrección minera en Cananea y lucha del textil en Río Blanco

Antes de la Revolución Mexicana de 1910, este programa tuvo su reflejo práctico en las huelgas e insurrecciones en los años previos. Sin esa acumulación de fuerza social y de experiencias de revuelta no hubiese sido posible el inicio del proceso revolucionario posterior y su plasmación en la alianza zapatista-magonista con un plan transformador desde la raíz. Debido a la organización clandestina que tenía el Partido Liberal Mexicano, estaba presente en numerosas ciudades y puntos estratégicos de la lucha contra el Porfiriato, debiendo defenderse de la brutal persecución. Se potencian varias sublevaciones contra la dictadura de Porfirio Díaz, en el poder desde 1876, el cual había implementado las políticas económicas del capitalismo a finales del siglo XIX en México, profundizando las desigualdades sociales.

Los posicionamientos políticos del PLM influyeron directamente en el estallido en junio de 1906 de la huelga minera de Cananea, en Sonora, un levantamiento obrero de varios días contra la empresa «Cananea Consolidated Copper Company», propiedad del empresario y coronel estadounidense William C. Greene. Esta huelga la organizaron los trabajadores mexicanos luchando contra la explotación laboral y la miseria de la vida a la que estaban sometidos. La policía rural porfirista reprimió a los mineros con el apoyo de Rangers del estado de Arizona enviados a petición del cónsul estadounidense para defender sus intereses capitalistas. Miles de trabajadores se levantaron en insurrección, mientras veintitrés obreros fueron asesinados y otros veintidós heridos; y pese a la represión esta Huelga de Cananea fue una muestra de que la clase trabajadora mexicana estaba acumulando capacidad de autoorganización en defensa de sus intereses. Decenas de obreros fueron detenidos, entre ellos, tres trabajadores que habían liderado la huelga, y que fueron enviados a la prisión política de San Juan de Ulúa. Estos trabajadores llevaban meses en contacto con militantes del PLM que habían creado junto a los obreros un semanario denominado «Centenario», en cuanto los magonistas fueron detectados por guardias de la mina tuvieron que desaparecer, pero ya se había creado un club liberal secreto que agitaría la huelga y los acontecimientos revoltosos posteriores.

Durante ese verano el PLM organiza una rebelión generalizada en México programada para septiembre de 1906, coincidente con el Día de Independencia (16 de septiembre), y que la compondrían una cincuentena de grupos guerrilleros bien armados. Se levantarían en armas en distintos puntos del interior de México, incluidos rebeldes Yaquis, comunidad indígena de Sonora, mientras que otros grupos de apoyo desde Estados Unidos tomarían las principales ciudades aduaneras, y consolidarían el abasto de armamento. Sin embargo, la primera semana de septiembre, muchos magonistas fueron detenidos por la policía estadounidense, decomisadas sus armas y descubiertos documentos fundamentales para la rebelión.

La rebelión programada había sido desarticulada pero aún así se produjo un levantamiento el 26 de septiembre en distintos municipios del estado de Coahuila principalmente, sofocado por fuerzas federales. El 30 de septiembre de 1906 estalla la rebelión de Acayucan, Minatitlán y Puerto México, todas ellas en el estado de Veracruz, donde estaban delegados del PLM y fue impulsada por Hilario C. Salas y Cándido Donato Padua con un total de mil rebeldes magonistas que contaban con el apoyo de indígenas y grupos campesinos. Los enfrentamientos contra el ejército federal duraron cuatro días completos, bastantes rebeldes murieron, otros encerrados en cárceles políticas y otros huyeron a la zona de la sierra para reorganizar guerrillas que estuvieron en combate hasta 1911. Muchos de los indígenas capturados por fuerzas federales fueron deportados a Valle Nacional, una zona tabacalera en las montañas del noroeste de Oaxaca donde eran esclavizados por los hacendados.

A mediados de octubre de 1906 hubo un tercer intento de insurrección en Camargo, en el estado de Tamaulipas que fue derrotado, y tan solo tres días después un grupo en El Paso, liderado por Ricardo Flores Magón, Antonio Villarreal y Juan Sarabia, protagonizó una incursión en Ciudad Juárez. Fueron detenidos por soldados federales al cruzar la frontera, ya que los policías porfiristas infiltrados ya conocían sobre el plan. Además, el resto de rebeldes fueron detenidos en la ciudad fronteriza de los Estados Unidos por agentes de migración y detectives de la agencia Pinkerton, pudiendo tan solo escapar Ricardo Flores y Modesto Díaz.

Sin embargo, estos intentos insurreccionales no estaban desconectados de la realidad social, política y el clima cada vez más incrementado de oposición al Porfiriato. Y en enero de 1907 estalla una nueva huelga del movimiento obrero mexicano en la fábrica de huaraches (sandalia mexicana que procede lingüísticamente de la lengua purépecha) de Río Blanco en Veracruz. Esta era una de las fábricas más grandes y buque insignia del Porfiriato, aunque se extendió también a fábricas de los municipios de Nogales y Santa Rosa. En 1905 se había fundado la Sociedad Mutualista de Ahorros, con muchos trabajadores inscritos y organizados en el apoyo mutuo y la reivindicación de mejoras laborales. Pero en abril de 1906 se había constituido el Gran Círculo de Obreros Libres, promovido por dos trabajadores militantes del PLM magonista. Sus estatutos se mantenían clandestinos por la represión porfirista, y tenían relaciones directas con la Junta Revolucionaria que para entonces ya estaba constituida en San Luis, Misuri.

Tras un paro patronal en el mes de diciembre ante el incremento de la lucha obrera, la vuelta al trabajo tras el año nuevo se produce con la represión porfirista a la libertad de asociación y de prensa. Miles de obreros y sus familias se reunieron en Río Blanco, y solicitaron en la tienda de abastos de la empresa que se les entregase suficiente maíz y frijol hasta que percibieran sus salarios. Ante la negativa del tendero, que era protegido por los dueños de la fábrica, fue una mujer llamada Margarita Martínez, quien animó al pueblo a que se tomasen por la fuerza las provisiones negadas. Tras el saqueo de la tienda se prendió fuego a la fábrica, pero los huelguistas no sabían que batallones de soldados estaban a las afueras del pueblo. Comandados por el general Rosalio Martínez, el subsecretario de Guerra, estos soldados entraron al pueblo disparando a quemarropa contra la multitud sin resistencia posible y dejando centenares de muertos entre mujeres, menores y hombres.

Redes y resistencias en el crecimiento del PLM. La lucha de las mujeres en el seno de la organización

Estamos repasando exclusivamente la relevancia del Partido Liberal Mexicano previo a la Revolución Mexicana, porque ese episodio merecería un análisis a parte debido a la radicalización de acontecimientos, las comunas anarquistas que se declararon, y las relaciones política imbricadas con el zapatismo al sur mexicano. Todas estas insurrecciones previas están conectadas con el programa del PLM publicado en 1906, es decir, los numerosos clubes liberales que surgieron en muchas ciudades mexicanas trasladaban los principios políticos de este programa, y se coordinaba la autoorganización obrera y campesina.

Sin embargo, se tenía enfrente a una dictadura implacable como el Porfiriato, aliado con la burguesía y el clientelismo capitalista internacional, pero sobre todo, con la inserción del incipiente imperialismo estadounidense que venía practicando sobre México esa explotación con un carácter expansivo y neocolonial. Es por ello, que los intentos insurreccionales y huelgas en la primera década del siglo XX, detrás de las cuales estuvo siempre el PLM, estaban completamente conectadas a los movimientos de masas. No fueron intentos individualizados, ni desprovistos de una organización social y política detrás que conectaba con las reivindicaciones obreras y campesinas, y esa es una de las claves principales para comprender por qué se dieron, y la manera en que sumaron para que fuese posible una Revolución pocos años después. Las huelgas insurreccionales son necesarias en la lucha socialista libertaria, pero deben conformar parte de un todo estratégico, y no deben de dar la espalda a la clase trabajadora, de la cual, los magonistas como trabajadores y militantes, integraban por completo.

Este movimiento anarquista en México, encabezado por el PLM para luchar contra el Porfiriato y el capitalismo no fue posible sin alcanzarse previamente un alto grado de redes transnacionales, es decir, un anarquismo sin fronteras. La prensa, la propaganda, la solidaridad internacional que sostuvieron cientos de hombres y de mujeres. Y es que la historia oficial, pero también la falta de voluntad memorialista entre nuestras filas de la izquierda libertaria, no ha valorado y analizado suficientemente el impacto político de las redes de mujeres implicadas en este entramado del PLM. La clandestinidad tampoco ayuda a conocer datos o informaciones, desgraciadamente nuestros hilos rojinegros en la historia tornan invisibles por pura supervivencia del movimiento, pero se tejen por manos femeninas y disidencias. Su labor particularmente fue notoria en mantener vivo el proyecto revolucionario, incluso en los momentos de mayor represión.

Las mujeres del PLM tuvieron roles clave en la organización y difusión del ideario anarquista. María Talavera Broussé, por ejemplo, actuaba de enlace entre presos políticos y los militantes en libertad, trasladando mensajes que permitieron coordinar rebeliones como la de Cananea, o la de Río Blanco. Además, esta labor no solamente se redujo a México, ya que estableció vínculos con organizaciones obreras estadounidenses como la IWW. Igualmente, y en particular, María Talavera colaboró con Emma Goldman o Voltairine de Cleyre, quienes desde la revista política «Mother Earth», apoyaron la lucha mexicana.

Otras mujeres como Francisca J. Mendoza o Lucía Norman, se encargaron de la redacción y distribución de Regeneración. La primera de ellas procedía de una familia obrera, y aprotaba una perspectiva militante que conectaba la lucha anticapitalista y la emancipación femenina. De hecho, su labor editorial permitía que el mensaje anarquista llegara a comunidades campesinas y obreras en ambos lados de la frontera. Las colaboraciones con revistas estadounidenses como «The Border», financiada por la socialista Elizabeth Trowbridge, permitía que el movimiento mexicano recibiera apoyo económico y logístico de otras redes anarquistas en Estados Unidos, e incluso de Europa. Emma Goldman llamó a solidarizarse con los magonistas, y logró que anarquistas desde Nueva York a Barcelona apoyasen la defensa legal de Ricardo Flores Magón y otros presos.

Más allá de la prensa, las mujeres magonistas difundieron el ideal anarquista organizando veladas literarias, obras de teatro y mítines, donde se acogían a nuevos simpatizantes y futuros militantes de la red organizativa. Otras como Dolores Jiménez Muro participaron de la redacción del programa del PLM, y fue simpatizante del magonismo, apareciendo en la famosa fotografía posteriormente de Emiliano Zapata y Pancho Villa en la silla presidencial. Las mujeres estuvieron en una lucha cultural e ideológica sin la que no podría haberse dado el crecimiento del PLM. Esas redes protagonizadas por esas mujeres fueron esenciales para mantener la cohesión del movimiento anarquista en el exilio y cuando se sufría represión, participando por supuesto del contrabando de armas necesario para realizar la lucha. De la misma manera quiere hacerse una mención explícita a las comunidades indígenas que se aliaron con el magonismo, como los yaquis, o militantes magonistas que eran de pueblos originarios mexicanos. Y es que el programa político de 1906 en su punto 50 incluía la siguiente mención:

«Al triunfar el Partido Liberal se confiscarán los bienes de los funcionarios enriquecidos bajo la dictadura actual, y lo que se produzca se aplicará al cumplimiento del capítulo de tierras, especialmente a restituir a los yaquis, mayas y otras tribus, comunidades o individuos los terrenos de que fueron despojados, y al servicio de la amortización de la deuda nacional»

Todos estos centenares de redes y miles de integrantes de la clase dominada se unieron bajo la lucha por la emancipación total, ese era su objetivo y por ello se organizaban en torno al Partido Liberal Mexicano, un precursor de los más interesantes a la plataforma. Un ejemplo valioso en nuestra historia anarquista sobre la necesidad de una organización fuerte con redes bien establecidas y un programa claro integrado en las reivindicaciones de la clase trabajadora y con una clara intención revolucionaria. Si bien el anarquismo nace en el siglo XIX en Europa de los movimientos de lucha de clase, su desarrollo, revisiones y mejora en otras latitudes lo único que han hecho ha sido engrandecer su pasado y aportarnos nuevas herramientas de combate.

Por siempre tierra y libertad, que no se diluya en la noche de los tiempos oscuros.

Ángel Malatesta, militante de Liza, Plataforma Anarquista.

https://regeneracionlibertaria.org/2025/10/17/el-partido-liberal-mexicano-y-el-magonismo-revolucionario/
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar art�culos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca
A-Infos Information Center