|
A - I n f o s
|
|
a multi-lingual news service by, for, and about anarchists
**
News in all languages
Last 30 posts (Homepage)
Last two
weeks' posts
Our
archives of old posts
The last 100 posts, according
to language
Greek_
中文 Chinese_
Castellano_
Catalan_
Deutsch_
Nederlands_
English_
Francais_
Italiano_
Polski_
Português_
Russkyi_
Suomi_
Svenska_
Türkurkish_
The.Supplement
The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Castellano_
Deutsch_
Nederlands_
English_
Français_
Italiano_
Polski_
Português_
Russkyi_
Suomi_
Svenska_
Türkçe_
First few lines of all posts of last 24 hours
Links to indexes of first few lines of all posts
of past 30 days |
of 2002 |
of 2003 |
of 2004 |
of 2005 |
of 2006 |
of 2007 |
of 2008 |
of 2009 |
of 2010 |
of 2011 |
of 2012 |
of 2013 |
of 2014 |
of 2015 |
of 2016 |
of 2017 |
of 2018 |
of 2019 |
of 2020 |
of 2021 |
of 2022 |
of 2023 |
of 2024 |
of 2025
Syndication Of A-Infos - including
RDF - How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups
(ca) Brazil, OSL, Libera #182 - PODER, TECNOLOGÍA Y ELON MUSK (de, en, it, pt, tr)[Traducción automática]
Date
Thu, 25 Sep 2025 08:30:25 +0300
Una controversia reciente ha sacado a la luz una situación curiosa e
ilustrativa: las Fuerzas Armadas brasileñas dependen de una empresa
extranjera para sus comunicaciones. Starlink, propiedad del
multimillonario Elon Musk, proporciona internet satelital para las
operaciones del Ejército y la Marina en zonas remotas, como la Amazonia.
Parece contradictorio, pero el país necesita esta tecnología para
defender su soberanía, mientras que, en la práctica, termina a merced de
una empresa extranjera, liderada por un multimillonario y, hasta hace
poco, jefe de departamento de la administración Trump.
El asunto se vuelve aún más complejo si se considera que Starlink está
vinculada a X, la antigua plataforma de Twitter, también controlada por
Musk. Con el control de una empresa clave de telecomunicaciones y una de
las redes sociales más grandes del mundo, Musk acumula un poder
considerable. Puede influir en la opinión pública y, al mismo tiempo,
proporcionar (o retirar) servicios críticos de internet. Esta situación
pone de manifiesto la contradicción: Brasil necesita una empresa
extranjera para garantizar su soberanía, incluso si esto también la pone
en riesgo. El problema no es exclusivo de Brasil. En la era de la
globalización y la tecnología avanzada, los estados nacionales tienen
cada vez menos control sobre lo que ocurre dentro de sus fronteras, y
las clases dominantes ejercen cada vez más su poder de dominación.
Empresas gigantes como Starlink, Alphabet y Meta operan a una escala
global que los gobiernos a menudo no pueden controlar. Para que se hagan
una idea, Starlink cuenta con una constelación de más de 6.000 satélites
en órbita, que proporciona internet a regiones donde otras tecnologías
no pueden llegar. En Brasil, sus antenas están instaladas en el 90% de
los municipios de la Amazonia. En otras palabras, en muchas regiones
aisladas del país, Starlink es la única opción disponible.
La Unión Europea, ante un escenario similar, decidió actuar. En 2022,
lanzó IRIS, su propio sistema de comunicación por satélite para los
países del bloque. La idea es reducir la dependencia de empresas
extranjeras ofreciendo una alternativa controlada por los gobiernos
europeos. Se espera que el sistema esté plenamente operativo para 2027,
lo que demuestra la creciente preocupación por este tema. Además, la
conexión entre Starlink y X aumenta la influencia de Musk. Con el
control de la plataforma, puede moldear los debates e influir en la
opinión pública, algo que podría impactar directamente las políticas de
varios países, incluido Brasil.
Ante todo esto, es necesario repensar la soberanía nacional, entendiendo
que, antes que las relaciones entre naciones, está la lucha de clases,
presente en todos los países. Las clases dominantes no solo controlan
las fronteras físicas, sino también las infraestructuras tecnológicas e
informáticas. Mientras no tengamos nuestra propia infraestructura
segura, siempre estaremos sujetos a los intereses de las grandes
corporaciones globales. Y esta es una realidad que se extiende mucho más
allá de Brasil, afectando a las clases oprimidas de todo el mundo.
En resumen, el caso de Starlink muestra cómo la dependencia tecnológica
puede debilitar cualquier proyecto de poder popular autogestionado, y
cualquier ruptura más profunda en el sistema de dominación actual debe
considerar las infraestructuras tecnológicas y de comunicaciones.
https://socialismolibertario.net/
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar art�culos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca
A-Infos Information Center