A - I n f o s

a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **
News in all languages
Last 30 posts (Homepage) Last two weeks' posts Our archives of old posts

The last 100 posts, according to language
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Catalan_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Francais_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkurkish_ The.Supplement

The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_
First few lines of all posts of last 24 hours

Links to indexes of first few lines of all posts of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006 | of 2007 | of 2008 | of 2009 | of 2010 | of 2011 | of 2012 | of 2013 | of 2014 | of 2015 | of 2016 | of 2017 | of 2018 | of 2019 | of 2020 | of 2021 | of 2022 | of 2023 | of 2024 | of 2025

Syndication Of A-Infos - including RDF - How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups

(ca) France, Mouette Enragée #40 - Guardias urbanos, cámaras de vigilancia... (en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Wed, 24 Sep 2025 08:33:31 +0300


Cuando los dispersos remanentes de la socialdemocracia persisten en allanar el camino a la reacción. ---- En Francia, la socialdemocracia histórica ha degenerado en un híbrido liberal-autoritario, del cual el macronismo es una de sus creaciones más logradas(1). Esto puede verse como la culminación de un largo proceso del que Marx, ya en el Congreso de Unificación Alemana de 1875, había ofrecido una crítica detallada(2). Irónicamente, la expulsión, unos años antes, de las filas de la Primera Internacional, por este mismo Marx y sus aliados, de los antiautoritarios que apoyaban huelgas y luchas sociales, presagió los desviados caminos que seguirían: el voto a favor de los créditos de guerra en vísperas de la Primera Guerra Mundial, el colonialismo, la colaboración de clases, el reformismo, el centralismo, el autoritarismo...

Más cerca de casa, en la quinta circunscripción de Pas-de-Calais, las elecciones legislativas de 2024 dieron como ganador a un partido de extrema derecha frente a una coalición de la izquierda. Como en todas partes, la instrumentalización del miedo y los conjuros para exorcizar el "peligro fascista" fueron los motores esenciales de una campaña que culminó con la victoria del candidato reaccionario...

Movilizar las emociones, especialmente la peor de todas, el miedo, es, en primer lugar, una forma de rebajarse a seguir el juego de aquellos contra quienes se dice luchar; en segundo lugar, paraliza y desarma toda iniciativa; y, por último, perpetúa la ilusión de que, tras décadas de implacables políticas antiobreras, la izquierda parlamentaria aún tiene legitimidad para hablar y actuar en nombre de los explotados.

Aquí se aprecia el peso de las derrotas acumuladas durante años sobre la moral y la confianza en sí mismos de los trabajadores; ahí reside la única razón por la que algunos de ellos aún persisten en votar...

Un control difuso, íntimo y ordinario

En la década de 1920, Bordiga afirmó que el fascismo haría realidad el programa de la socialdemocracia(4). La historia no se repite, y el fascismo histórico forma parte de una época pasada. En el corazón del antiguo núcleo histórico del capitalismo, han surgido desde entonces formas de adoctrinamiento más contemporáneas y sofisticadas, que deben considerarse en su temporalidad y entorno inmediatos. Y, sobre todo, a la luz de los cambios en las relaciones de producción y sus efectos inducidos en la sociedad en su conjunto.

Consisten en la difusión de una multitud de prácticas de vigilancia, control y modelado de la conducta y el comportamiento, desde el lugar de explotación hasta el espacio público y la esfera doméstica. Un proceso de individualización propio de la civilización del capital, amplificado por los cambios de finales de la década de 1970: desindustrialización, reestructuración, desarrollo de los servicios, etc.

Desde nuestro consumo hasta nuestros viajes, desde nuestras comunicaciones hasta nuestras prácticas profesionales, desde nuestros gustos hasta nuestro estado de salud, nada en nuestro comportamiento cotidiano escapa a la vigilancia y el condicionamiento al que cada uno de nosotros consiente y al que contribuye con distintos grados de previsión y buena voluntad.

Esta movilización para restablecer las condiciones de nuestra propia alienación es la principal disposición de la desmovilización social y política que caracteriza el período que vivimos. Esto es lo que nos distingue singularmente de la era del fascismo histórico -una era de efervescencia social y movilización masiva, si alguna vez la hubo-, a pesar del temor que algunos parecen albergar de acercarse a ella(5).

Han surgido nuevos actores, nuevos mercados, nuevos mecanismos. Estos han apoyado y alentado las políticas reaccionarias de los partidos de izquierda y derecha que han liderado sucesivamente los gobiernos estatales y locales, modificando así el terreno en el que ahora prosperan grupos que se califican erróneamente de populistas.

Para ilustrar este punto, destacaremos dos asuntos en los que el gobierno local de izquierdas se ha disfrazado de reaccionario, demostrando, si es necesario, que le preocupa más su supervivencia que perturbar profundamente las relaciones sociales...

Porosidad socialdemócrata ante las obsesiones reaccionarias

Inicialmente opuesto a la instalación de cámaras de videovigilancia, el alcalde de Boulogne-sur-Mer ha cambiado de postura. Preocupado, según él, por la "tranquilidad" de sus electores y dispuesto a ofrecerles "un entorno de vida agradable", no dudó en dispersar a más de un centenar de ellas por las calles de la ciudad, y no parece dispuesto a detenerse ahí... Equiparar el bienestar de una población con su videovigilancia es una pereza mental que ya no sorprende observar hoy en día entre políticos etiquetados como de izquierdas. La proliferación de esta epidemia de cámaras es, además, fomentada por el propio Estado. La asignación de ayudas financieras ofrece a los municipios la oportunidad de equiparse a bajo coste y demostrar que velan por la tranquilidad de sus ciudadanos.

Desde hace varios años, la izquierda local, preocupada por el constante aumento de los resultados electorales de la extrema derecha, ha asumido sus ansiedades y frustraciones, legitimado su retórica y anticipado sus prácticas. No es nada fuera de lo común: cuando la historia impone decisiones, la socialdemocracia se alinea sistemáticamente con el orden burgués, luchando por la emancipación de los trabajadores y los colonizados(6).

Sin duda, temeroso de su popularidad entre los explotados, el equipo municipal se apresuró a asegurarles su buena voluntad. Así, se quitó el sombrero ante los trabajadores de Capécure y expresó su solidaridad con los trabajadores de la antigua Continentale condenados por los tribunales por sus acciones en defensa del empleo (7). En una ciudad que sigue siendo una ciudad obrera, donde el 40% de los más pobres son menores de 30 años, aniquilar el voto de los explotados resultaría fatal (8). Sin embargo, es probable que los socialistas gobernantes necesiten algo más que buenas palabras para desactivar el peligro que los amenaza...

Sobre todo porque apenas se hacen declaraciones de solidaridad, desaparecen, contradichas en los hechos y en la práctica. En Capécure, escenario privilegiado del conflicto de clases, las autoridades locales están, como en todas partes, a la entera disposición de la burguesía. Y no cabe duda de que las acciones llevadas a cabo sobre el terreno durante ciertos días de movilización contra los recortes de pensiones han preocupado y perturbado a la ciudad. No obstante, se instalará debidamente una red de videovigilancia en puntos estratégicos, entradas y rotondas de la zona industrial. Y por si fuera poco, el proyecto "Terminus", financiado en gran parte con fondos británicos, reforzará el arsenal de videovigilancia incluso en las comunidades costeras vecinas. La tragedia que sufren millones de mujeres, hombres y niños forzados al exilio en todo el mundo está demostrando ser una lucrativa fuente de ingresos para alarmistas y multimillonarios de la industria de la seguridad.

Había que desafiar a la "guardia urbana"...

Para no dar la impresión de ceder ante las neurosis obsesivas de la extrema derecha, las autoridades locales quizá pretendan salirse con la suya con una pirueta semántica(9). Al negarse a establecer una policía municipal, la izquierda financiará una "guardia urbana". Desde hace algún tiempo, una decena de personas, formadas en seis meses y juramentadas, trabajan en "150 áreas de especialización", incluyendo "la identificación de viviendas infravivienda y posibles okupaciones".(10)

Según la izquierda, la policía nacional ya no es suficiente. La crisis migratoria y las manifestaciones ilegales de coches lo retoman. Invocar algunas figuras clásicas de chivos expiatorios, como el "inmigrante" o el "joven indecoroso", es una excusa conveniente y mezquina. Esto evidencia un oportunismo malsano que fomenta y refuerza regresiones oscurantistas y prepara el terreno para renuncias aún peores.
--------
(1) El mandato de siete años de F. Hollande sirvió de trampolín para una multitud de reaccionarios vergonzosos o declarados: Valls, Macron, Collomb y sus semejantes, que no han hecho más que continuar las políticas reaccionarias iniciadas por sus predecesores: leyes de inmigración, leyes laborales, represión policial, etc.
(2) Crítica del Programa de Gotha. K. Marx. Ediciones Sociales. 2008. La controversia continuará, enfrentando a Rosa Luxemburg con el revisionismo de Eduard Bernstein, luego con Lenin y la bolchevización, anticipando las rupturas que precipitarían la Primera Guerra Mundial y las revoluciones rusa, alemana y húngara...
(3) Una intervención pertinente, si alguna vez la hubo, del historiador Christian Ingrao sobre el tema: «Lo siento, pero quizás tengamos que dejar de hablar de los "antis"; el antifascismo nunca ha impedido que ocurra nada, y eso no es en absoluto lo que impedirá que la Sra. Le Pen gane las elecciones un día u otro. El antitotalitarismo no ha servido de nada (...) ¡Tenemos que parar toda la ideología que subyace al pensamiento político occidental, que pretende que usemos el pasado para aprender las lecciones del futuro!». En: «¿Sigue siendo el totalitarismo una lectura relevante de la historia?», disponible en línea.
(4) Amadeo Bordiga, La derrota y los años oscuros. A. Peregalli y S. Saggioro. 2016. Aunque necesite ser recontextualizado, el análisis de Bordiga sigue siendo plenamente relevante: «Es la izquierda, y sobre todo la socialdemocracia, la que allana el camino al fascismo, adormeciendo a las masas trabajadoras con consignas como la 'defensa de las libertades democráticas' y el 'Estado democrático' que estaría 'al servicio de todo el pueblo'».
(5) Es un hecho que la comparación entre el período actual y el de la década de 1930 en Europa inspira a muchos editorialistas...
(6) Se podría elaborar una galería no exhaustiva y bastante elocuente de retratos de socialdemócratas: Friedrich Ebert, Gustave Noske, Marcel Déat, Jules Moch, François Mitterrand...
(7) Les échos du Boulonnais. Diciembre de 2024.
(8) Los empleados y obreros ocupan el primer lugar en el censo del INSEE de 2024. Fuentes: https://www.insee.fr/fr/statistiques/2011101?geo=COM-62160#chiffre-cle-6
(9) La extrema derecha aboga por la creación de una policía municipal compuesta por unos cincuenta miembros.
(10) Oficiales jurados, es decir, que han prestado juramento. Pueden redactar informes que pueden utilizarse como prueba y dar lugar a acciones penales. El juramento, tal como se define en el artículo L. 412-18 del Código Municipal, no confiere competencias específicas. Las competencias generales o especiales se derivan de textos específicos. Es posible distinguir entre juramentos legales y juramentos funcionales. De hecho, ciertos marcos laborales exigen juramento y aprobación previos (policía municipal y guardia rural) para el ejercicio de las funciones.

https://lamouetteenragee.noblogs.org/
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar art�culos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca
A-Infos Information Center