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(ca) Mexico, FAM, Regeneracion #19 - A Propósito de la Ideología Anarquista. La concepción de Ángel J. Cappelletti por Alfredo Velarde (de, en, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Sat, 13 Sep 2025 08:35:25 +0300


"Anarquismo" no significa, en modo alguno ausencia de orden o de organización. Los pen sadores anarquistas, opusieron al orden, inme diatamente surgido de la vida misma de la so ciedad, de la actividad humana y del trabajo, al orden trascendente, externo, impuesto desde afuera por la fuerza física, económica o intelectual. El primero, que no sólo es el único auténtico, sino también el único sólido y duradero, supone la supresión del segundo, falaz y esencialmente inestable. En esta oposición se basa la aparente paradoja proudhoniana: "la libertad no es la hija del orden sino su madre". - Ángel J. Cappelletti1

Uno de los principales méritos del pequeño y breve libro de Ángel J. Cappelletti intitulado Ideología Anarquista, tiene directamente que ver con que, desde su principio mismo, hace suya la noción de "ideología anarquista" sin ambages. Y no lo hace como una categoría conceptual de "segundo orden" o claramente "inferior" -para algunos-, si se la compara con la categoría o el concepto marxiano, por ejemplo, de "ciencia". Al respecto, Cappelletti no cree -como no lo creemos nosotros- que la noción de ideología, desde el momento en que se acude a su empleo en cualquiera de sus usos, debe dar por sentado que, precisamente por ser ideológica, la ideología libertaria, es una categoría "débil" y -si nos ponemos estrictos- hasta "blanda", por aquella presunta "certeza marxista" de que, en toda ideología, coexisten elementos de "consciencia verdadera" (los menos), con otros más preponderantemente falsos y por lo tanto (la mayoría de ellos) erróneos sin más. Así, parece olvidarse que existen ideologías solventes e ideologías falibles.

En cualquier caso, no es esta, por cierto, la postura que se desliza subrepticiamente bajo el depurado uso y hasta el sofisticado empleo que Cappelletti le confiere a esa forma peculiar de sólida ideología, que es la consecuente y consistente forma ética de pensar y actuar de los anarquistas. Y ello se explica, fundamentalmente, porque tanto en el consistente pensamiento ideológico, como en la acción militante revolucionaria, los ácratas han sustentado, siempre, su actividad emancipadora con el soporte que les ha conferido esa modalidad especial de pensamiento, en que los libertarios se han inspirado, gracias a la potente filosofía social de la cual el anarquismo militante y revolucionario es su producto más acabado, desde que viera su luz primera, con las escaramuzas iniciales de la antagónica e irreconciliable lucha de clases entre el capital y el trabajo, durante el transcurso de la primera mitad del siglo XIX.

En cierto sentido y a pesar de sus notables diferencias, la historia original del anarquismo resulta contemporáneamente parecida a la del marxismo, con el cual comparte algunas de sus raíces más profundas -como el pensamiento de los grandes utopistas-, o como también en el caso de que ambas corrientes anticapitalistas se vieron influidas por la Revolución Francesa y, sobre todo, de la Comuna de París, además del hecho de haber surgido para combatir a la naciente clase burguesa que el modo capitalista e industrial de producir hizo imprescindible, en el concreto momento decisivo para la historia de la modernidad que la transición del feudalismo al capitalismo demandaba para consolidarse. Empero, si el anarquismo y el marxismo surgieron de las mismas raíces prehistóricas, el decurso evolutivo de sus respectivas posturas programáticas lo fue distanciando, cada vez más y más -hasta el punto de devenir antagónicos y haciendo a los ácratas la radical némesis del seudo comunismo estatista autoritario. Y fue porque el marxismo se contentaba con el deplorable eslogan consistente en su lucha por demoler la máquina política capitalista estatal, para sustituirla por otra maquinaria estatal que el desviado comunismo estatólatra creía "alternativa" que a la postre resultó ser no solo claramente falsa, sino hasta contraproducente en la libertaria y perenne tarea emancipatoria por haber sustituido al proletariado genuino por nomeklaturas expertócratas de capitalistas colectivos de Estado de una clara factura tecno-burocrática anti socialista.

De ahí lo importante que resulta, para las jóvenes generaciones de activistas genuinamente libertarias, no dejar nunca de soslayo el hecho incontrovertible de que, en el fondo de la ideología ácrata, está presente, como axial soporte suyo, la imprescindible filosofía social del anarquismo y algunas de sus más caras reivindicaciones emancipadoras, tales como la autogestión social generalizada, el federalismo, el apoyo mutuo y el internacionalismo proletario en favor de las y los trabajadores universalmente liberados.

A diferencia del mal llamado "comunismo estatal" de los marxistas infatuados y que siempre lo identificaron con la problemática visión -supuestamente "científica"- de la "dictadura del proletariado", la ideología anarquista (bajo la pertinente acepción que le confiere ejemplarmente Cappelletti), lejos de sustituir revolucionariamente al Estado capitalista, por el "Estado proletario", propuso la abolición definitiva de todas las formas estatales y gubernamentales, inclusive las de los siempre mal llamados "Estados obreros" y que en el decurso fatal de su estrepitoso colapso terminal, generaron un complejo repertorio de "dictaduras sobre y contra el proletariado". Eso en un sentido específicamente distinto a la dictadura anti proletaria que todo capitalismo supone, de hecho, incluso hasta aquel que se presume de "liberal" y "democrático", pero que sólo ha podido mantenerse como despótica hegemonía política, explotando y oprimiendo al existente humano y a la clase productora de bienes y servicios útiles, pero hurtando hasta la ignominia el excedente económico del que ha despojado, históricamente y con sevicia, al conjunto de los productores a sangre y fuego. Valga, entonces, la presente síntesis introductoria a la primera parte del breve, aunque potente texto de Cappelletti, como una invitación a su instructiva y combativa lectura militante, anti sistémica y contra estatal alternativa.

Notas:
1 En el texto Ideología Anarquista. Publicado por la Colección Banderas Negras, Ediciones de Contacto, México 2023, pág. 15 (las cursivas son mías).

https://www.federacionanarquistademexico.org/
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