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(ca) US, BRRN: Federación Anarquista Rosa Negra - Federación Anarquista Rosa Negra (EE.UU.) III. (de, en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Fri, 7 Aug 2026 08:50:59 +0300


1. La ciudad de Rosario tiene una larga historia de militantes y organizaciones anarquistas. ¿Cómo surgió su organización en particular? ¿Por qué, cómo y cuándo se unieron los militantes para formar una organización anarquista específica?
FAR: Rosario tiene una historia de lucha y organización anarquista que se remonta a finales del siglo XIX, con la participación de compañeros como Malatesta, Momo y Matei, quienes ayudaron a fundar sindicatos (de albañiles, panaderos y estibadores) y a construir instrumentos políticos como los Círculos Anarquistas.

Las décadas de 1920 y 1930 no fueron la excepción, alcanzando estos procesos su punto álgido. Sin embargo, a partir de la década de 1940, el anarquismo en esta región entró en un declive significativo, reduciendo su práctica a acciones individuales en los lugares de trabajo o a la fundación de bibliotecas y centros de estudio, relegándolo a un tema académico o museístico.

A finales de la década de 1990, compañeros dedicados a la lucha social, que habían contactado con la Federación Anarquista del Uruguay (fAu), fundaron la Organización Anarquista de Rosario (OAR). Aunque ninguno de nosotros era miembro en ese momento, podemos pensar en la OAR como precursora de las FAR. A mediados de la década de 2000, ya se habían producido intentos de reorganización política, y entre 2006 y 2008 comenzamos a reunirnos -los compañeros que darían vida a las FAR- primero bajo el nombre de Columna Libertaria Joaquín Penina .

La idea de una organización política anarquista surge de la necesidad de un espacio político que nos permita pensar, estudiar, analizar la realidad y trazar estrategias de acción para transformarla, tal como lo concibieron los primeros compañeros que impulsaron el anarquismo allá por 1880. Fue fundamental establecer contacto con la FAO brasileña, pero principalmente con la fAu. Tanto la antigua FARJ de Río de Janeiro como la fAu fueron clave en la organización de nuestro primer congreso en 2015, cuando cambiamos el nombre a FAR, y donde diversificamos nuestros frentes de trabajo populares, dando mayor protagonismo al frente sindical.

Militantes que habían participado previamente en diferentes corrientes del anarquismo (anarquismo básico, sintetista, insurreccionalista, anarcosindicalista), así como en corrientes del marxismo (trotskismo, maoísmo, marxismo heterodoxo) y peronismo, convergieron en las FAR, adoptando nuestro enfoque político y estratégico. La afluencia de compañeros ha fortalecido el frente territorial, las experiencias estudiantiles en las asociaciones estudiantiles y la diversificación del frente sindical hacia sindicatos en la industria, los servicios y el sector público.

A medida que nos acercamos al 5º Congreso de la FAR, tenemos una perspectiva muy alentadora, con una influencia en la formación de la coordinación sindical local, así como en el avance político del anarquismo a nivel nacional, siendo casi la única opción para unir al anarquismo a esta escala nacional.

2. Desde una perspectiva histórica, ¿cuáles han sido las manifestaciones más visibles del anarquismo organizado en Argentina?

FAR: En primer lugar, conviene aclarar que FAR no es plataformalista, sino especifista. Estudiamos el plataformalismo en 2010, pero luego nos centramos en desarrollar la línea especifista. En Argentina, la Alianza Obrera Espartaco , una organización con estructuras organizativas duales y una fuerte presencia, sobre todo en sindicatos como el de la construcción, se inspiró en elementos de la Plataforma.

Mediante su labor organizativa, Alianza Espartaco desempeñó un papel fundamental en las principales huelgas de la construcción de la década de 1930. Cuarenta años después, Resistencia Libertaria retomó elementos de la Plataforma, combinándolos con interpretaciones clásicas del anarquismo (Bakunin, Christiaan Cornelissen) y el marxismo. Entendemos que, en la década de 1990, la OSL, y en el año 2000, la LAC -ambas con sede en Buenos Aires- también incorporaron elementos de la Plataforma. Sin embargo, comprendemos que se basaron más en los ejes políticos de los plataformalistas franceses de la década de 1960, provenientes de la FCL de Fontenis, que en el plataformalismo original, que posee características propias.

3. El documento Plataforma tiene ya 100 años; ¿sigue siendo relevante para el año 2026? ¿Cómo influye el plataformalismo en las actividades prácticas de su organización?

FAR: Como mencionamos anteriormente, nuestra organización estudió la Plataforma en 2010, pero no definió nuestra estrategia ni nuestra línea política. Si bien comparte elementos con el especifismo, como la preocupación por unir a la base militante dispersa; la desorganización consciente o inconsciente promovida por otras corrientes del anarquismo; la promoción de la responsabilidad, la disciplina colectiva y la autodisciplina militante dentro de la organización; la unidad teórica e ideológica de la organización; y una estrategia común, entre otros.

Sin embargo, y siempre refiriéndonos al plataformalismo original y no al del Frente de Clases Oprimidas francés de la década de 1960, con el que tenemos mayores diferencias, existen matices o quizás algunas diferencias con ese plataformalismo original. Primero, en cuanto a la centralidad y el lugar que ocupa la organización política en la estrategia, el eje de la estrategia con respecto a la construcción de un poder popular autogestionado -lo que Malatesta denominó el avance de las Fuerzas Populares-. Segundo, el desarrollo del federalismo dentro de una organización. Tercero, la primacía de un sector de la clase oprimida en la estrategia de construcción de un Frente de Clases Oprimidas. En cualquier caso, conviene aclarar que la propuesta de la Plataforma es anterior al surgimiento del especifismo en Uruguay por 30 años.

4. ¿En qué movimientos de masas participan activamente los miembros de su organización (por ejemplo, sindicatos, asociaciones de inquilinos, movimientos sociales, etc.)?

FAR: Nuestros miembros participan activamente en la organización comunitaria y en sindicatos -incluyendo, en algunos lugares, agrupaciones que comparten nuestros principios- en la industria, el sector servicios y el sector público. Por ejemplo, entre trabajadores de la industria química, empleados del comercio minorista, trabajadores de los medios de comunicación, trabajadores de restaurantes y hoteles, metalúrgicos, maestros de escuela y profesores universitarios, empleados estatales, empleados judiciales, empleados del poder legislativo, trabajadores postales, empleados bancarios y personal administrativo universitario. También estamos creando una base comunitaria entre jubilados en barrios obreros de toda la región.

5. La FAR forma parte de la Construcción Anarquista Federal de Argentina (CAFA). ¿Podrías explicar por qué se creó esta red y cuáles son sus objetivos?

FAR: En FAR creemos que si aspiramos a una revolución social en el futuro, el alcance de nuestra política debe estar a la altura de nuestras aspiraciones. En ese sentido, difundir y promover el anarquismo especifista en toda Argentina se convirtió en una tarea primordial.

Rápidamente nos topamos con una serie de dificultades en esta tarea, dado que Argentina es un país vasto con una importante diversidad de características y problemáticas locales que, a nuestro parecer, no debían pasarse por alto en la búsqueda de una práctica política común.

Por el contrario, comprendimos que un anarquismo dinámico debe abordar los problemas que afectan particularmente a cada región o provincia, esforzándose por promover el mayor grado de federalismo posible.

Dicho esto, y teniendo en cuenta no solo las experiencias locales previas, sino también las contribuciones de nuestras organizaciones hermanas fAu y CAB, consideramos útil debatir y llegar a un consenso sobre una estructura organizativa similar para las organizaciones que forman parte de CAFA, compartiendo además un marco político-ideológico común.

Enmarcada de esta manera, CAFA es una hipótesis de trabajo colectiva y federal orientada a desarrollar el especifismo en Argentina, buscando mejorar la precisión de nuestros análisis y nuestra influencia dentro de las organizaciones sociales en todo el país. El objetivo principal es promover organizaciones anarquistas (especifistas). Otra premisa es coordinar estrategias de compromiso social dentro de los ámbitos sindical, social, territorial y ambiental. Finalmente, es necesario fortalecer el marco de CAFA abriendo las puertas a la participación de otras organizaciones anarquistas especifistas en Argentina.

Cabe aclarar que CAFA no es una organización nacional, sino una coordinación de organizaciones en Argentina, conformada por los principios del especifismo, con estatutos idénticos, estrategias de captación y el mismo enfoque para la admisión de miembros, lo que facilita el diálogo para la promoción de políticas conjuntas a nivel nacional. Asimismo, comprendemos que el significado del anarquismo -tanto la palabra como la idea política- es objeto de debate. En este sentido, CAFA se enfoca exclusivamente en producir y difundir únicamente los aspectos teóricos, históricos y propagandísticos del anarquismo especifista. Estamos convencidos de que esta hipótesis de trabajo nos permite crecer políticamente y en términos de influencia social y sindical.

6. FAR también forma parte de la Coordinación Anarquista Latinoamericana (CALA), que incluye organizaciones en Brasil, Argentina y ahora Chile. ¿Podrías describir las campañas y actividades que han realizado juntos?

FAR: La misión principal de CALA ha sido difundir y promover la formación de organizaciones políticas anarquistas especifistas en América Latina. Por lo tanto, una parte importante de su actividad ha consistido, naturalmente, en compartir materiales, debates y análisis tanto entre las organizaciones miembros de la coordinación como con una amplia red latinoamericana de personas afines.

Más allá de estas actividades, otro aspecto que define a la Coordinación es su política de solidaridad con una amplia variedad de luchas: con los presos políticos en Brasil (2014), con los compañeros perseguidos en la provincia de Santa Fe (Argentina) como resultado de las protestas contra la reforma de las pensiones; así como en apoyo de procesos políticos más amplios como los levantamientos en Chile, el movimiento indígena en Perú, la región de Bañados en Paraguay y el pueblo palestino.

7. La corriente del anarquismo organizado está experimentando un nuevo auge, con organizaciones que siguen el modelo dualista organizativo y que aparecen en todo el mundo. ¿A qué crees que se debe esto?

FAR: Tras décadas de políticas neoliberales en todo el mundo, nos encontramos una vez más ante un momento de cambio. Un presente marcado por genocidios y guerras constantes, una crisis de deuda global que coarta la capacidad de acción de la gente, sumado a una crisis generalizada de representación y democracias momificadas incapaces de satisfacer las necesidades humanas básicas, todo ello nos obliga a reevaluar nuestra política y nuestra estrategia.

La política tradicional se ha reducido a la mera administración interna de recursos, buscando frenar el crecimiento del déficit fiscal y destinando sumas cada vez mayores al pago de la deuda, la vigilancia y la defensa. Ante este declive de los partidos tradicionales, nuestros compañeros de la izquierda parlamentaria aún ven esperanza en participar simbólicamente en las mismas instituciones que garantizan y legalizan la austeridad y las medidas antipopulares, dedicando tiempo y energía a ello en lugar de fortalecer la construcción del poder popular. Ni los partidos tradicionales ni la izquierda partidista ofrecen nada nuevo para afrontar esta faceta del capitalismo. Su única preocupación es asegurar su posición institucional dentro de este sistema administrativo proponiendo soluciones dentro de los límites de lo posible dentro del marco legal.

En el agotamiento popular se observa que ya no hay lugar para las vanguardias políticas ni para los profesionales que viven con privilegios; la salida del actual atolladero viene desde abajo y depende, para tener éxito, de la participación de un pueblo fuerte, capaz de tomar las riendas en cuestiones fundamentales como la guerra, la inteligencia artificial, la migración, la crisis climática, la reestructuración productiva y los sectores estratégicos de la economía y los servicios.

De ahí surge la relevancia y el poder del especifismo en estos tiempos, como una corriente de anarquismo que se entrega plenamente a la lucha, participando activamente en sindicatos, barrios obreros, centros sociales, asambleas de inquilinos, movimientos ecologistas, círculos académicos, etc.

Estamos convencidos de que las victorias sectoriales -en cada lugar de trabajo, cada barrio, cada comunidad- son absolutamente estratégicas para recuperar la confianza en la capacidad de autogestión de la ciudadanía. Por eso, nuestras organizaciones políticas no se centran en diagnosticar y dirigir, sino en dinamizar los conflictos, como un pequeño motor, promoviendo los principios de la acción directa, la independencia de clase, la solidaridad, el feminismo de clase y la democracia directa.

Este enfoque o metodología nos permite una gran amplitud y la capacidad de coordinarnos con una amplia variedad de sectores en la lucha. Por lo tanto, lo que distingue al especifismo es precisamente su "perfil militante"; en otras palabras, no son nuestras proclamaciones lo que nos distingue, sino nuestra práctica política concreta, a la que hacen referencia un número creciente de sectores de las clases oprimidas, tanto a nivel local como en diferentes partes del mundo.

https://www.blackrosefed.org/platform-100-interviews-vol-1/#federacion-anarquista-rosario-anarchist-federation-of-rosario-argentina
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