A - I n f o s

a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **
News in all languages
Last 40 posts (Homepage) Last two weeks' posts Our archives of old posts

The last 100 posts, according to language
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Catalan_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_ _The.Supplement

The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_
First few lines of all posts of last 24 hours | of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006 | of 2007 | of 2008 | of 2009 | of 2010 | of 2011 | of 2012 | of 2013 | of 2014 | of 2015 | of 2016 | of 2017 | of 2018 | of 2019 | of 2020 | of 2021 | of 2022 | of 2023 | of 2024 | of 2025 | of 2026

Syndication Of A-Infos - including RDF - How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups

(ca) Spaine, Regeneracion - Nuestra única guerra es la guerra de clases -- Organización y lucha; pasado, presente y futuro. Por REDACCIÓN REGENERACIÓN (de, en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Thu, 4 Jun 2026 07:34:09 +0300


Hoy, primero de mayo, se cumplen 140 años desde que cientos de miles de trabajadoras estadounidenses salieron a la huelga para luchar por la jornada de ocho horas. Lo lograron. La todavía joven clase trabajadora, aupada por el esfuerzo inagotable de militantes comunistas y anarquistas, forjada en décadas de lucha, afiló sus armas y demostró al mundo entero de qué era capaz. ---- La burguesía, naturalmente, no iba a permanecer en silencio: tres días después, en Chicago, la policía abriría fuego indiscriminadamente contra los obreros en protesta; la prensa burguesa calumniaría a los huelguistas y espolearía la represión; y un juicio amañado se saldaría con la ejecución de militantes anarquistas. La burguesía respondió con todo lo que tenía y no fue suficiente.

Pese a la barbarie, pese a un capital ya desenmascarado, dispuesto a utilizar todos los medios a su alcance para vencer, arrasar y exterminar, la clase trabajadora de ayer nos demostró su potencia como fuerza social.

Poco pudo hacer la burguesía contra una clase consciente de sí misma, que logró imponerse e imponer la jornada de ocho horas. Esa victoria es nuestra herencia.

Dos siglos después, este primero de mayo, renovamos de nuevo el compromiso de todas aquellas que lucharon por la dignidad de la clase obrera. Hoy más que nunca, con nuestra clase en proceso de reorganización, buscando su camino, recordamos y hacemos nuestra la historia de todas aquellas que pusieron su esfuerzo y, en ocasiones incluso su vida al servicio de la lucha de todas.

Porque, aunque las formas cambian, la opresión contra nuestra clase continua. La descubrimos en nuestras vidas, cada vez más precarizadas e inseguras, forzadas a existir en un sistema que pone en jaque la posibilidad de acceder a una vivienda digna, de llegar a fin de mes a pesar de tener un empleo. Nombrarla es el primer paso para hacerle frente.

Un año más denunciamos la explotación laboral, las condicionales de trabajo que nos enferman física y psicológicamente, los salarios insuficientes para cubrir las necesidades básicas, los contratos basura y la creciente dificultad de conciliar el empleo con el descanso y con nuestras vidas; que se ceba especialmente con los sectores más precarizados de nuestra clase.

Contra el auge de la extrema derecha y contra el fascismo, que penetra en la sociedad a través del miedo,del desencanto y de la sensación de que nada tiene sentido. Se disuelve en las redes y se cristaliza en las instituciones del Estado burgués para defender los intereses de quienes realmente son sus amos: los capitalistas. Frente al miedo que paraliza, oponemos la organización que libera.

Nuestra clase no es homogénea. Vivimos atravesadas por diferentes opresiones y violencias que forman parte intrínseca del capitalismo y que lo sostienen, como el colonialismo, el imperialismo, el racismo, el machismo o la discriminación a las disidencias sexuales y de género. La unidad no nos viene dada, la construimos día a día, sumando luchas y personas de clase trabajadora expulsades a los márgenes. Cada suma, una victoria.

Somos internacionalistas y, por tanto, realizamos una lectura global del capitalismo, que deriva en solidaridad con los pueblos oprimidos. Las fronteras no son más que instrumentos de clase. Rechazamos todas las instituciones del estado burgués creadas para su defensa, desde los CIEs hasta Frontex.

Impulsamos una lectura del ecologismo desde la clase, denunciando el saqueo y destrucción de nuestros recursos, el neocolonialismo económico y la desolación del territorio provocada por la acumulación capitalista y a la falsa teoría de crecimiento infinito.

La crisis climática y energética, agudizada por un reparto desigual, debe entenderse desde este marco. Será la clase trabajadora, especialmente aquella en el sur global, la que pague con su sangre las consecuencias de la lucha por los recursos y con su sustento las de las sequías y temporales.

Contra el rearme imperialista, la guerra y los genocidios, puestos en marcha para defender los intereses dela clase capitalista occidental, y que lleva años asolando el sur global. Guerras capitalistas, imperialistas y criminales que se cobran las vidas de la clase trabajadores para la defensa de los intereses de unos pocos que jamás vivirán la experiencia desgarradora de pisar una zona de guerra. Nuestra solidaridad no tiene fronteras porque nuestra lucha tampoco las tiene. Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases.

La clase trabajadora atraviesa un momento de recomposición, sin un programa político revolucionario está condenada a una lucha de resistencia, donde la victoria no es avance, sino frenar el retroceso de las victorias que ya ganamos ayer; es contenida por unos sindicatos copados por y para el capital, que limitan y traicionan sus luchas.

No ha llegado todavía el fin de la historia, ni mucho menos el fin de la historia de nuestra clase, todavía crecen briznas de esperanza allí donde otros solo ven silencio. Cada asamblea convocada, cada huelga sostenida, cada compañera que da un paso hacia delante lleva dentro de sí el potencial de una grieta que quizás podrá derribar el muro.

Hoy se nos brinda la oportunidad de reorganizar y construir una organización revolucionaria y libertaria fuerte, capaz de hacerle frente a burocracias, a desvíos oportunistas o autoritarios. Una organización que no solo resista, sino que nos acerque al mundo que queremos: horizontal, solidario, vivo.

No partimos de cero. Partimos de 140 años de luchas ganadas a pulso, de memorias que nos sostienen, de compañeras que antes que nosotras creyeron que era posible y tenían razón. El único camino que tenemos como clase es la revolución.

Hoy, ayer y mañana, nuestra guerra es una sola, la guerra de clases.

Batzac - Hedra - Liza - Xesta - Embat

https://regeneracionlibertaria.org/2026/05/01/nuestra-unica-guerra-es-la-guerra-de-clases/
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar art�culos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca
A-Infos Information Center