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(ca) Italy, FAI, Umanita Nova #31-25 - Trabajo sin fin. Horas extras, noches y festivos (en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Mon, 15 Dec 2025 07:37:54 +0200


Exención fiscal por horas extras y trabajo en festivos: La nueva cara de la servidumbre voluntaria ---- La ley de presupuestos del gobierno de Meloni celebra el trabajo sin fin: quienes renuncian a su tiempo, descanso y vida social son recompensados con unos euros extra. Este pago adicional se convierte en un instrumento de chantaje moral y fiscal. ---- En su proyecto de ley de presupuestos, el gobierno de Meloni anuncia triunfalmente la exención fiscal para las horas extras, el trabajo nocturno y el trabajo en festivos. Una medida que, a primera vista, podría parecer beneficiosa para los trabajadores: menos impuestos significan más dinero en sus nóminas. Pero tras esta aparente generosidad subyace un mensaje preciso e inquietante: trabaja más, sacrifica tu tiempo y quizás puedas permitirte vivir un poco mejor.

La sensación de dominación es total. Tras años de retórica sobre el "mérito" y la "productividad", el Estado vuelve a promover el trabajo como una virtud moral, un deber patriótico. Quienes aceptan trabajar de noche, en días festivos o más de ocho horas son elevados a la categoría de ejemplos cívicos. Es otra forma de disciplina, disfrazada de incentivo fiscal.

El Estado premia la sumisión voluntaria, y el capitalismo se lo agradece: más horas de trabajo a menor costo, sin necesidad de contratar.

Esto trastoca por completo el significado de los logros sociales. Jornadas laborales más cortas, el descanso semanal, el derecho a una vida más allá de la fábrica y la oficina fueron el resultado de décadas de lucha. Ahora vuelven a ser variables económicas que se monetizan.

Ya no se trata de liberar tiempo, sino de venderlo, como si la vida fuera un depósito que se vacía para beneficio ajeno. El domingo, otrora símbolo de libertad colectiva, se convierte en una oportunidad individual para lucrar.

El argumento siempre es el mismo: «Quienes trabajan más deben ser recompensados». Pero en realidad, la recompensa es una exención fiscal que no cambia la esencia de la precariedad ni la desigualdad estructural. Quienes trabajan más no se liberan, solo se cansan más. Mientras el gobierno recorta la sanidad, la educación y el bienestar social, se presenta como benefactor de quienes están dispuestos a renunciar al descanso, transformando las dificultades en mérito.

Esto no es nada nuevo. Desde la propaganda corporativa fascista hasta el "Plan de Trabajo" y las reformas neoliberales de las últimas décadas, cada crisis del capitalismo italiano se ha abordado del mismo modo: invocando el "deber de trabajar más".

Hoy, con un lenguaje actualizado, Meloni reitera esa misma ideología: la idea de que la libertad consiste en poder elegir trabajar eternamente, que la felicidad es una deducción fiscal, que la dignidad depende del número de horas trabajadas.

Pero la perspectiva anarquista invierte el paradigma.

No pedimos que se nos pague más por trabajar más allá de nuestros límites: pedimos trabajar menos para vivir más.

La libertad no nace del sacrificio, sino del tiempo liberado. El trabajo no es un destino, es un medio; y cuando se convierte en un fin, se convierte en dominación.

Por eso, toda desgravación fiscal al sacrificio es un impuesto a la libertad.

En un país donde la gente muere trabajando y sobrevive gracias a las horas extras, la promesa de «unos euros más si renuncias a tu domingo» es una burla. Es el pacto social del nuevo milenio: el Estado te deja respirar, siempre y cuando sigas produciendo.

La libertad, sin embargo, comienza precisamente cuando dejamos de obedecer ese orden ancestral que confunde el trabajo con la virtud y la sumisión con el mérito.

Antonio Caggese

https://umanitanova.org/il-lavoro-infinito-straordinari-notturni-e-festivi/
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