A - I n f o s

a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **
News in all languages
Last 30 posts (Homepage) Last two weeks' posts Our archives of old posts

The last 100 posts, according to language
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Catalan_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Francais_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkurkish_ The.Supplement

The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_
First few lines of all posts of last 24 hours

Links to indexes of first few lines of all posts of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006 | of 2007 | of 2008 | of 2009 | of 2010 | of 2011 | of 2012 | of 2013 | of 2014 | of 2015 | of 2016 | of 2017 | of 2018 | of 2019 | of 2020 | of 2021 | of 2022 | of 2023 | of 2024 | of 2025

Syndication Of A-Infos - including RDF - How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups

(ca) Brazil, UAF: El hambre es una invención del capitalismo: De la mentira de la escasez a la lucha por la soberanía alimentaria (en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Tue, 11 Nov 2025 07:52:49 +0200


Reproducimos el texto de la conferencia celebrada el 3 de octubre de 2025: ---- El hambre se presenta sistemáticamente como un problema técnico, resultado de una supuesta falta de alimentos, o como una tragedia natural derivada de sequías y guerras. Esta es la gran mentira que nos cuentan. En realidad, el hambre no es una falla del sistema capitalista; es una de sus funciones más crueles y brutales, la máxima expresión de una lógica que prioriza el lucro sobre la vida. ---- La prueba más contundente de esta perversidad se encuentra en Brasil, uno de los mayores productores de alimentos del mundo. En la cosecha 2022/2023, el país produjo más de 300 millones de toneladas de granos. Si esta producción se dividiera simplemente entre la población, cada brasileño tendría derecho a más de 4 kg de alimentos al día. Sin embargo, en medio de esta abundancia obscena, 33 millones de personas padecen hambre y 70 millones viven en inseguridad alimentaria. ¿Cómo es posible? La respuesta es simple y directa: el sistema no produce para alimentar, sino para obtener ganancias.

Esta es la lógica perversa del capitalismo: la comida no es un derecho, es una mercancía. Su valor principal no reside en nutrir a las personas, sino en generar acumulación de capital. Es más rentable para una gran corporación transformar maíz en etanol o alimento para ganado confinado que garantizar alimentos baratos para la población. El desperdicio deliberado -tirar leche o dejar que la fruta se pudra- es una estrategia de mercado para mantener los precios altos. Al mando de este sistema se encuentran aproximadamente 50 corporaciones globales, como Cargill, Bayer y Nestlé, que controlan la producción, distribución y precios de los alimentos. La comida está en manos de quienes buscan ganancias, no alimentar.

En Brasil, la cara más visible de esta máquina generadora de hambre es la agroindustria. No produce alimentos, sino materias primas para la exportación. Si bien ocupa el 75% de la tierra cultivable, la agricultura familiar, que utiliza solo el 23% de la superficie, proporciona alimentos reales a los brasileños, siendo responsable del 70% de los frijoles, el 58% de la leche y el 38% del café. Aun así, la agroindustria recibe la abrumadora mayoría de los subsidios y créditos gubernamentales. El sistema, por lo tanto, financia a quienes exportan ganancias, no a quienes alimentan a la gente. Y lo hace mediante la expulsión de las comunidades tradicionales, el envenenamiento de la tierra con pesticidas y la destrucción de biomas, consolidándose como un proyecto de muerte.

El Estado, lejos de ser un mediador neutral, actúa como administrador de este capital. El desmantelamiento de las políticas públicas es una decisión política. Brasil fue eliminado del Mapa del Hambre de la ONU en 2014 gracias a sólidas políticas de apoyo a la agricultura familiar y la distribución del ingreso. Con el gobierno subsiguiente, estas políticas fueron desmanteladas y el país regresó al Mapa del Hambre en 2022. Esto no fue un accidente, sino la consecuencia directa de un Estado al servicio del capital y que juega con la vida de las personas según los intereses de las clases dominantes. Programas exitosos como el PAA (Programa de Adquisición de Alimentos) y el PNAE, que destina el 30% de la alimentación escolar a la agricultura familiar, demuestran que existen soluciones, pero siempre son los primeros blancos cuando el capital exige austeridad.

En este escenario, la denuncia no basta. Hay que construir alternativas aquí y ahora, sin depender del Estado ni de las corporaciones. La Acción Directa se materializa en las ocupaciones de tierras del MST y otros movimientos, que no son "invasiones", sino la recuperación de tierras robadas para un fin social: producir alimentos de verdad, sin veneno, de forma cooperativa. El Apoyo Mutuo se materializa en cooperativas de agricultura familiar, mercados callejeros, huertos comunitarios y en la producción y el consumo de circuito corto. Un ejemplo práctico es ASTRAF en el Distrito Federal, que produce 40 toneladas de alimentos orgánicos al mes y abastece directamente a las escuelas públicas. Esto es soberanía alimentaria en la práctica: la gente controla lo que produce y lo que come.

De ello se desprende, por tanto, que el hambre es un arma política. Es un instrumento para controlar, disciplinar y debilitar a la clase trabajadora. Un pueblo hambriento es más fácil de manipular. El problema global nunca ha sido la falta de alimentos, sino la concentración del ingreso, la tierra, el poder y las ganancias: mecanismos del Estado y el Capital que crean escasez. Nuestra lucha no es por migajas ni por "más políticas públicas". Es por un cambio radical: por tierras gratuitas, por semillas nativas, por la autogestión comunitaria y por el fin del poder corporativo y estatal. El hambre es una invención del capitalismo. Y nuestra tarea histórica es inventar, con nuestras propias manos, un nuevo mundo donde no sea más que un mal recuerdo. ¡Por la tierra, por la libertad y por el fin de toda dominación!

Liberto Herrera.

Unión Anarquista Federalista - UAF

https://uafbr.noblogs.org/post/2025/10/04/a-fome-e-uma-invencao-do-capitalismo-da-mentira-da-escassez-a-luta-pela-soberania-alimentar/
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar art�culos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca
A-Infos Information Center