A - I n f o s

a multi-lingual news service by, for, and about anarchists **
News in all languages
Last 30 posts (Homepage) Last two weeks' posts Our archives of old posts

The last 100 posts, according to language
Greek_ 中文 Chinese_ Castellano_ Catalan_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Francais_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkurkish_ The.Supplement

The First Few Lines of The Last 10 posts in:
Castellano_ Deutsch_ Nederlands_ English_ Français_ Italiano_ Polski_ Português_ Russkyi_ Suomi_ Svenska_ Türkçe_
First few lines of all posts of last 24 hours

Links to indexes of first few lines of all posts of past 30 days | of 2002 | of 2003 | of 2004 | of 2005 | of 2006 | of 2007 | of 2008 | of 2009 | of 2010 | of 2011 | of 2012 | of 2013 | of 2014 | of 2015 | of 2016 | of 2017 | of 2018 | of 2019 | of 2020 | of 2021 | of 2022 | of 2023 | of 2024

Syndication Of A-Infos - including RDF - How to Syndicate A-Infos
Subscribe to the a-infos newsgroups

(ca) France, UCL AL #348 - Medio ambiente, Extractivismo: luchas ambientales más allá de las fronteras (de, en, fr, it, pt, tr)[Traducción automática]

Date Tue, 7 May 2024 08:24:17 +0300


Desde Perú hasta Grenoble y en todo el mundo, el extractivismo cruza fronteras para saquear el suelo y dominar los seres vivos. Para afrontarlo, aportemos una visión internacionalista y decolonial a nuestras luchas ecológicas. ---- El extractivismo representa un modo capitalista y colonial de acumulación de riqueza y se basa en la extracción de cantidades significativas de recursos naturales (fósiles, minería, silvicultura, etc.) destinados principalmente a la exportación a los imperios coloniales.
Como lo describe Eduardo Galeano en su libro Las venas abiertas de América Latina, el saqueo de las tierras y subsuelos de América Latina, así como la explotación de la fuerza laboral y la esclavización de los pueblos indígenas, están íntimamente ligados a la formación y configuración del capitalismo global.
El extractivismo, una renovación del colonialismo, destaca el hecho de que las comunidades que residen en tierras ricas en recursos son despojadas de ellos. Muchos investigadores hablan de la "maldición de los recursos", enfatizando que estos preciosos recursos son explotados para alimentar las economías de los países occidentales, dejando a las poblaciones indígenas con ganancias financieras mínimas o incluso negativas mientras saquean su suelo y subsuelo y contaminan su medio ambiente. Este sistema perpetúa diversas formas de dominación al trasladar riqueza del Sur global al Norte global.
Tomemos el ejemplo de La Oroya[1], una ciudad de alrededor de 33.000 habitantes, ubicada en la cordillera central del Perú. Desde 1922 es sede de una fundición metalúrgica operada principalmente por la empresa estadounidense Doe Run-Perú. El complejo ha sido durante mucho tiempo la principal fuente de empleo en la región, sin embargo, la actividad metalúrgica ha provocado una grave contaminación del aire, el suelo y el agua. En el año 2000, La Oroya figuraba entre las diez ciudades más contaminadas del mundo, con niveles alarmantes de plomo en la sangre de sus residentes (el 97% de los niños de 6 meses a 6 años todavía tienen niveles elevados de plomo en la sangre). . Algunos padres emprendieron una acción colectiva en la sede de Doe Run en Estados Unidos.
El capitalismo destruye la tierra y los cuerpos.
En 2009 finalmente se tomaron medidas contra el operador estadounidense y se cerró el complejo metalúrgico. Pero lejos de ser una victoria, la población local sigue sufriendo las consecuencias nocivas de la contaminación persistente y al mismo tiempo se enfrenta al desempleo, lo que empuja a los sindicatos a exigir la reapertura del complejo para compensar la falta de empleo.
Este ejemplo, entre muchos otros, respalda la necesidad de una revolución en los modos de producción que implique el control de la producción por parte de los trabajadores. Esta revolución constituirá el motor esencial en la lucha contra el sistema colonial y extractivista, poniendo así fin a la explotación intensiva del suelo y del subsuelo de regiones enteras, a la explotación de los seres vivos y de las poblaciones indígenas, a la sobreproducción y a la llamada a cuestionan los procesos industriales contaminantes...

Luchas ecológicas en una era de globalización
Al otro lado del Atlántico, en la cuenca de Grenoble, el colectivo StopMicro está en pleno apogeo de la lucha contra la ampliación de las instalaciones de STMicroelectronics en Crolles. La empresa, que produce semiconductores, consume una cantidad importante de agua en un territorio donde la competencia por el acceso al agua es intensa. Tras la ampliación, el fabricante prevé triplicar su consumo de agua con respecto a 2021, lo que representa una aberración ecológica en una región que ya está bajo presión hídrica. La CGT ST Crolles también se ha pronunciado al respecto y pide a los empleados que asuman los retos medioambientales que plantea su actividad y critica a la dirección por la falta de ambición para encontrar soluciones eficaces.

Ante esta lucha contra la expansión de STMicroeletronics, algunos defienden el argumento de la deslocalización de la producción, pero en realidad la ampliación de la fábrica de Crolles no sustituirá a una fábrica en otro lugar, sino que estará allí, añade. Sin embargo, es importante reconocer el efecto rebote de la normativa medioambiental francesa que provoca una deslocalización de la producción y, por tanto, una contaminación y un expolio del suelo de otras regiones. Por tanto, es necesario introducir un prisma decolonial en las luchas contra proyectos grandes e innecesarios. Por lo tanto, junto con una revolución en la producción, debemos liderar una revolución en los intercambios defendiendo la autonomía productiva. Liberados de la dependencia de las multinacionales, los territorios, con la ayuda de la producción local y de los circuitos cortos de intercambio, deben poder satisfacer sus necesidades, evitando así la contaminación y el saqueo de otros territorios.

Si la lucha contra la expansión de STMicroeletronics y la de la ciudad peruana de La Oroya son geográficamente opuestas, tienen un gran enemigo común: el capitalismo, que logra adaptarse y renovarse utilizando otras dominaciones para perpetuar su crecimiento. Por lo tanto, para preservar los recursos y los seres vivos, debemos liderar luchas ecológicas, decoloniales, anticapitalistas e internacionales a través de las fronteras.

Léo y Oum (UCL Grenoble)

Validar

[1]Atlas de justicia ambiental

https://www.unioncommunistelibertaire.org/?Extractivisme-Les-luttes-ecologistes-au-dela-des-frontieres
_______________________________________
AGENCIA DE NOTICIAS A-INFOS
De, Por y Para Anarquistas
Para enviar art�culos en castellano escribir a: A-infos-ca@ainfos.ca
Para suscribirse/desuscribirse: http://ainfos.ca/mailman/listinfo/a-infos-ca
Archivo: http://www.ainfos.ca/ca
A-Infos Information Center